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La Ciencia

¿Cómo funciona el microbicida?

Esta pregunta consta de varias respuestas, según el tipo de microbicida en cuestión. El término “microbicida” se refiere a una amplia gama de productos cuya función en común es prevenir la infección del VIH y de otros patógenos de transmisión sexual cuando son administrados por vía vaginal o rectal. Los microbicidas funcionan según varios mecanismos de acción.

Los agentes patógenos de las infecciones de transmisión sexual (ITS) y del VIH atacan al organismo de varias formas. Un microbicida que sea eficaz combatirá la infección bloqueando el ataque viral durante una o varias etapas del proceso. En la actualidad, la mayoría de los microbicidas en desarrollo pueden:

1. Destruir o paralizar los patógenos. Los surfactantes desactivan al virus rompiendo su membrana o envoltura superficial. También pueden desactivar el esperma de la misma forma, por lo que también pueden actuar como anticonceptivos efectivos. El truco está en asegurarse de que los surfactantes sean lo suficientemente fuertes para trastornar al patógeno invasor, pero sin dañar las células saludables que recubren las paredes de la vagina.

2. Reforzar las defensas naturales del organismo. Este caso consistiría en construir o mejorar lo que el cuerpo hace normalmente para protegerse a sí mismo. Por ejemplo, una vagina saludable es normalmente ácida, lo que la hace un lugar inhóspito para los patógenos invasores como el VIH. Sin embargo, el semen contrarresta esta acidez, creando un ambiente en donde el VIH puede sobrevivir. Algunos microbicidas candidatos aprovechan el principio sencillo de mantener la natural acidez de la vagina, aún en presencia de semen. y/o

3. Inhibir el acceso viral. Los inhibidores trabajan interfiriendo en la entrada del virus en los glóbulos blancos del cuerpo – que son el objetivo del VIH. Hay otras dos categorías de inhibidores de la entrada: inhibidores de fijación, que evitan la fijación del virus a los glóbulos blancos; y los inhibidores de fusión, que realmente evitan que el VIH entre en el glóbulo blanco.

4. Inhibir la replicación viral. Algunos microbicidas se están desarrollando a partir de la reformulación de antirretrovirales, medicamentos usados por las personas VIH positivas para reducir los niveles del virus en su cuerpo. Formulados como geles o cremas, estos microbicidas podrían frenar la replica de cualquier VIH que entre en una célula vaginal o rectal (durante el sexo, de tal forma que el virus no tenga posibilidades de propagarse y de entrar en el sistema sanguíneo. En tal caso, podrían reducir de forma sustancial las posibilidades de infección de la persona que esté usando ese microbicida.

Los primeros microbicidas que estén disponibles funcionarán solo con uno de los mecanismos de acción descritos aquí arriba. Sin embargo, es muy probable que una futura generación de microbicidas consista en la combinación de productos – usando dos o más mecanismos de acción para aumentar su efectividad.

Los ensayos clínicos de los microbicidas

Como cualquier otro fármaco o tecnología médica, el microbicida tendrá que pasar por una serie de rigurosas pruebas antes de ser aprobado y estar disponible para el uso general. Las pruebas se inician en el laboratorio, donde los investigadores determinan si el compuesto combate los patógenos del VIH y las ITS, primero en tubos de ensayo, y luego en animales. Si los datos de estas pruebas demuestran que el producto es: 1) eficaz contra patógenos, y 2) seguro (no irritante) en animales; entonces pueden comenzar los ensayos clínicos (en humanos).

Las tres fases de los ensayos clínicos.

En la Primera Fase de los ensayos se determina la seguridad del producto cuando es empleado durante varias semanas por un número reducido de mujeres, sanas y con bajo riesgo de contraer el VIH.

En la Segunda Fase también se prueba la seguridad del producto, pero esta vez en un mayor número de mujeres, algunas de las cuales puede que tengan mayores factores de riesgo, y durante un periodo más largo de tiempo. En esta fase se puede reunir información preliminar sobre la eficacia y admisibilidad del producto.

En la Tercera Fase se inscriben a los ensayos miles de personas, en varias localidades, y se valora si, en efecto, el microbicida contribuye a prevenir las ITS y el VIH. Algunos ensayos de la Segunda Fase pueden pasar a ser ensayos de Tercera Fase siempre que los datos muestren buenos resultados.

En la actualidad, existen en el mundo más de 30 productos sometidos a ensayos clínicos con varios objetivos y mecanismos de acción. Sin embargo, ningún producto, aunque los ensayos hayan sido exitosos, será un microbicida ‘totalmente infalible’. Es crucial que los ensayos de los productos que usan diferentes mecanismos de acción tengan lugar de forma simultánea, para acelerar el proceso y aumentar así las probabilidades de encontrar un microbicida exitoso. Las diferencias entre las distintas iniciativas de productos determinan quién los utilizaría y cómo.

Para obtener mayor información sobre estos y otros microbicidas candidatos, puedes consultar la base de datos de la Alianza por el Desarrollo de los Microbicidas (www.microbicide.org) o la Ficha Técnica #13: ‘Trials Watch’ en www.global-campaign.org/download.htm