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La Historia
Construyendo un Movimiento
Desde 1987, los activistas han trabajado para llamar la atención sobre la necesidad de nuevos instrumentos de prevención de VIH para complementar los preservativos masculinos. Los primeros líderes surgieron del campo de la salud de las mujeres y de la investigación y desarrollo de anticonceptivos. A ellos se les sumaron activistas del campo del VIH-SIDA, infecciones de transmisión sexual (ITS), enfermedades infecciosas y desarrollo internacional. En 1993 nació la primera coalición de activistas por los microbicidas. WHAM (Women's Health Advocates on Microbicides) era un grupo de once organizaciones y redes de salud de las mujeres de todo el mundo, que se unieron para perfilar el naciente esfuerzo del Population Council para investigar sobre los microbicidas.
En 1998, la energía activista sobre la necesidad de alternativas preventivas controladas por el usuario se unificó formalmente bajo la nueva bandera de la Campaña Global por los Microbicidas y Alternativas Preventivas para las Mujeres. La Campaña Global fue oficialmente inaugurada en julio de 1998 en la XII Conferencia Internacional del SIDA en Ginebra.
Con financiación inicial de ONUSIDA, la Campaña Global se enfrentó al reto de generar presión política para aumentar la inversión en microbicidas -- productos que las mujeres y los hombres podrían usar por vía vaginal o rectal para protegerse del VIH y de otras infecciones de transmisión sexual. Los microbicidas son el clásico bien de salud pública, es decir, un producto potencialmente capaz de salvar millones de vidas y ahorrar millones de euros, en términos de los costos de salud evitados, pero que, sin embargo, no llaman la atención de la inversión privada, ya que los costos de su desarrollo son demasiado altos frente a potenciales bajos beneficios.
La voluntad política es necesaria para asegurar suficiente financiación pública. Desgraciadamente, dicha voluntad no surge espontáneamente de la necesidad de salud pública, sino que debe ser cultivada deliberadamente y traducida en acciones concretas y estratégicas. Involucrar a la sociedad civil es vital para la investigación de los microbicidas, porque la pandemia del VIH está cada vez más dominada por enormes desigualdades basadas en el género. Los microbicidas deben ser diseñados para responder a las necesidades de las mujeres que se enfrentan a un alto riesgo debido al contexto de desigualdad en el que viven. Si esto no se hace en consulta con los propios usuarios, nos estamos arriesgando a producir productos que, a pesar de ser técnicamente efectivos, serán inapropiados para las mujeres, que son quienes más los necesitan, y por lo tanto no serán generalmente usados.
La Campaña Global exandiendo el ‘Paraguas’
Bajo la orientación del Comité Directivo Internacional, la Campaña Global ha aumentado la concientización pública sobre los microbicidas, a través de los medios de comunicación, seminarios, y contactando a legisladores y políticos; ha lanzado la mayor estrategia legislativa para aumentar la financiación de la investigación y desarrollo de los microbicidas por parte del gobierno estadounidense; y ha proporcionado paquetes de acción a los activistas locales para que puedan empezar a difundir la palabra. Durante este periodo, la Campaña Global estaba gestionada por el ‘Centro para la Salud y la Igualdad de Género’ (CHANGE), una pequeña ONG de salud femenina con sede en los EEUU. Aunque su secretariado principal esta en los EEUU, la Campaña Global siempre ha intentado trabajar con y a través de un amplio grupo de socios a nivel internacional. En el 2001, la Campaña se había convertido en un gran esfuerzo global, con más de 70 grupos asociados por todo el mundo.
A medida que iba creciendo, las demandas de la Campaña empezaron a exceder la capacidad organizativa de su sede original. En enero del 2001, el Comité de Dirección de la Campaña decidió contratar a un Director Ejecutivo y trasladar el secretariado a una organización más grande. Lori Heise, miembro fundador y veterana activista en la salud de las mujeres dejo de ser Co-Directora de CHANGE para asumir el liderazgo de la Campaña Global a tiempo completo.
En abril del 2001, la Campaña trasladó su secretariado al Programa para Tecnologías de Salud Adecuadas (PATH), una ONG internacional. La misión de PATH – mejorar la salud de las personas en todo el mundo mediante los avances tecnológicos, el fortalecimiento de los sistemas de salud y la promoción de comportamientos sanos – es totalmente consistente con los objetivos de la Campaña. Además, el presidente de PATH, Dr. Christopher Elias, es un experto líder en la temática de los microbicidas y tiene una larga historia de colaboración con grupos de mujeres para involucrar a los activistas en los procesos de desarrollo tecnológico.